VI

Los libros se abren como las ventanas.

V

A mí me gusta cuando de las palabras salen flores.

Velocidad negativa

Recostados en el suelo tu mejilla de lado se vuelve una línea oscura. Tu hombro reposa, más allá del contorno la carne recae sobre los huesos.

El Botánico

Desde entonces, los veranos suceden así; durante los últimos días de diciembre, los contornos violáceos de nuestros cuerpos, bordean la plaza. Lo demás es conocido, retrasamos la despedida, pisoteamos los frutos del jacarandá, desvíamos el tiempo por un camino interno debajo de los árboles, nos decimos; qué bueno verte, hasta el próximo verano.

Del otoño prefiero

El verano pasó como un tren por una estación olvidada. A mí me gusta que me asalte el otoño, despertar con frío en la nariz. No recordar el calor no me importa, lo bueno del sol es cuando llueve amarillo. De marzo prefiero, los primeros días antes de caer las hojas.

Despierto en Marzo

Acorde con el otoño despierto para escuchar el silencio de la palabra hoy.

Terapia

Vamos a trabajar esto de rumiar. Ella hace un gesto con la mano señalando la cabeza, hace círculos con los dedos. Masticar por segunda vez, reflexionar sobre lo pensado, volver. Pienso en el sonido de mi propio cerebro, rumiar tal vez sea; la libertad del sonido que mi garganta se dio por ahogar tanto tiempo.

Las estrellas

¿Qué pasa con las estrellas que colocan en las esquinas de las avenidas? Esas mismas que están, además en calles perdidas adentro de los barrios, en cualquier lado pintadas, también sobre los cruces y las sendas. Imagino cómo fueron los episodios que dieron fin a las vidas ¿Por qué estrellas? ¿Por qué todas son iguales?…

Fe pasajera

La gente se persigna al pasar y con culpa. A mitad del recorrido el colectivo pasa por una institución religiosa, yo apuesto a cuántos se hacen la señal de la cruz, estoy rodeada.

Debo decir

Cuando duermo parece que hablo en otras lenguas, debo decir cosas interesantes, porque el cuarto siempre está lleno. Las paredes murmuran el retorno de las palabras.