Peninsular

En el otro extremo de la tierra Bill disfruta el sol sobre un manto de playa negra.   Hermoso contraste en la isla Deception, el cuerpo: sobre los volcanes de la Antártida.

Captura del salmón

Con los recursos adecuados una imagen transmite el hábitat perfecto del salmón. ¿Cómo pueden ser las cosas para el pez? Un río rojo, horas gélidas en una isla de Vancouver, el agua: maravillosamente limpia.

Ejercicio 2

Un bisonte silvestre en el bosque pudo haber sido una escena común.   Fue uno de esos momentos de suerte comenta Raymond.   En la tonalidad violeta de una fantasía, se vería esta imagen en las condiciones correctas.   El perfecto atardecer de invierno escogió cuidadosamente un encuentro de ensueño lleno de niebla y escarcha.

Ventanas invisibles

Sabías que iba a amar de nuevo, soy amorosa. Entro al amor por ventanas invisibles. Amo y estoy, con el agua hasta el cuello, lejos de la orilla, siempre. Entro al amor por el techo, asalto desarmo la casa, la alboroto.      

Lamento animal

Como un perro a mitad de la noche en un jardín, sola debajo de la helada, pierdo vapor en cada ladrido. Como un animal lamento la madrugada más fría, rasco la puerta para entrar a casa. Con uñas negras ahueco la tierra húmeda de llanto animal.

Dar con el balcón

Camino por los bordes, esquivo balcones por temor a que se caigan a pedazos y me aplasten. Siempre que ando algo se cae, dicen que eso es vivir, andar sorteando, atentos a lo que viene de arriba, y no sé si es lotería o adivinación; dar con el balcón a punto de caer.

Lo que cae

Tengo en el cajón todas las hojas del otoño guardado todo lo que cae

El ciclo del agua

¿Cómo es que cada gota vuelve al inicio, si toda se escurre, es célula, trepa a los ojos se llora? Es saliva, al mismo tiempo espuma, en la orilla, en la ola, entre las piedras, parte de la sangre.

Es como llorar

Mi entrenamiento en mirar arriba me dice; va a llover. Siempre dije nunca me gusto el blanco sin profundidad del cielo. Ah! Pero cuando está por llover es denso, y cuando llueve no hay que fingir. Tanto mirar nubes no quita el asombro del agua, es como llorar después de haber olvidado.

¿Cómo escribirán desde la muerte?

Si no escriben es porque en la muerte no hay palabras no tienen hojas ni papel ni uñas para escribir. Y están en silencio porque sus cuerpos estarán podridos o ya ni materia tienen. Entonces los leo y no mueren o siempre mueren, porque yo los resucito.