Sobre lo que escribo

Escribo sobre el pasado y sobre lo que no existe. Del presente no se más que lo que desprende de mis dedos, que es ahora; una palabra u otra, un paso más descendiendo una escalera, el resbalarme de la vereda que cruzo tambaleando entre las hojas caídas del otoño. Siempre el presente es otoñal y…

Cosas que no sé cómo se nombran

Debe haber un nombre para las minúsculas gotas que se desprenden de las olas, para los senderos improvisados de gente siguiendo rastro de gente, para las imágenes redondeadas a través de las lágrimas. Debe haber un peso específico que puede el ojo sostener de un llanto.

Cómo se dice

Las olas rompen el silencio del agua y a metros de las rocas el rocío salado me refresca la cara

Mis pies al sol

Mis pies al sol son como dos aves caídas. Pálidas, recostadas, inmóviles. Su función ha sido mutilada, solo descansan. Sin dolor, inmutables al rayo, permanecen blancos a través del vidrio.

Hale-Bopp

La superficie intensamente activa lanza corrientes de gas y de polvo brilla en el fondo de estrellas haciéndose cada vez menos visible al ojo humano

Halley

Faltan cuarenta y dos años para que Halley sobrevuele la tierra el cometa orbita el planeta cada setenta y seis años

Te escriben

Los mejores poemas te escriben a oscuras repiten los versos hasta dormirte

Las grullas

Las grullas son tan elegantes cuando vuelan. Annie capturó estas grullas cubiertas de nieve, Michael se refugió en un escondite. Enganchado en un pino, un búho gris parece transformar los bordes de su nido, la majestuosa mirada recorre un campo arado en Dakota del Norte. Estos pájaros viven en aislamiento. Seis metros de distancia para…

Para siempre

Las transformaciones por las que puede pasar un cuerpo, sin morir. Crecemos y eso no termina, nacemos amarillos nos ponen al sol, de ese mismo rayo nos ocultan. Nuestras pieles adquieren los colores más variados como los de un catálogo. Todo tiene un curso de expansión y decrecimiento, menos la cabeza que a partir de…

Lamento animal

Como un perro a mitad de la noche en un jardín, sola debajo de la helada, pierde vapor en cada ladrido. Como un animal llora la madrugada más fría, rasca la puerta para entrar a casa.