Obsequios

Te obsequié una hoja seca; como de niña regalaba flores recién cortadas a mi madre. Una hoja con historia, sepultada por el otoño, hallada en verano por mis manos cuando arreglaba tu jardín. Conservaba su silueta perfecta, su muerte, no le había quitado la rigidez de las nervaduras, arterias perfectas por las que fluía su…

Recuerdos del parque

Arrinconada en en el parque por el recuerdo de vos paso las tardes y algunas mañanas, pregunto; ¿Cuándo se volvió tan dulce olvidarte? en tu mejor forma que es cuando venís por el sendero de piedras bordeando la plaza y sonrío por si llegaras a aparecer pero no